“MANOS A LA OBRA”

La Campaña de Reconstrucción que Recurso ha desarrollado para su cliente SODIMAC, lleva asesoría especializada a las localidades del país que más sufrieron con el terremoto del año pasado y que poco a poco están levantando sus hogares. La experiencia es un buen ejemplo de una empresa que acude donde sus clientes lo necesitan y actúa con sentido de responsabilidad social.
“Manos a la Obra” es el nombre de la Campaña de Reconstrucción que Recurso ha llevado adelante para SODIMAC, desde febrero de este año. El objetivo es entregar asesoría especializada en temas de reparación y reconstrucción de viviendas a las personas que viven en zonas destruidas por el terremoto del año pasado.
Para eso, SODIMAC está realizando asesorías móviles en las zonas rurales, mediante un camión que se instala en las localidades para asesorar gratuitamente a quienes están reconstruyendo sus casas. Cada visita es preparada con anterioridad a través de una avanzada que en cada lugar anuncia la fecha de estadía del camión.
La campaña cubre 30 localidades desde la VI hasta la VIII región. La asesoría móvil se complementa con los centros de asesorías en temas de reparación de casas en tiendas de las ciudades cabeceras de estas regiones, a saber: Concepción, Talca y Rancagua. Junto a ello, se realizan despachos desde las tiendas cabeceras con condiciones especiales a las localidades que abarca la campaña.
En la invitación, se llama a los clientes a mirar el futuro con optimismo. El éxito de la iniciativa demuestra la importancia de adaptarse a las necesidades de los clientes, brindando una experiencia más allá del producto que se compra y actuando, además, con sentido de responsabilidad social.
Las ciudades visitadas en Concepción son: Coelemu, Nipas, Coliumo, Rafael, Florida, Hualqui, Nueva Aldea, Cabrero, Dichato, Quilacoya, Santa Juana, Arauco, Los Alamos, Cañete. En Talca: Curepto, Constitución y Pelluhue. En Rancagua: La Estrella, Pichilemu, Paredones, Lolol, Pichidegua, Peumo, Rancagua, Placilla, Doñihue, Rancagua, Graneros y Machalí.







